Cuando el público pide “¡Otra, otra!”

Juan Carlos Garay

Top 4 de piezas para cerrar un concierto

Josef Hofmann ofreciendo un bis en Nueva York. Posiblemente estaba tocando 'El Rosario'

La revista El Malpensante publica este mes un texto del musicólogo Jeremy Nicholas sobre la costumbre que tienen los asistentes a un concierto de pedir, al final, una pieza fuera del programa. En español se conoce como “pieza de regalo” o “bis” y es un momento muy esperado en los conciertos. Los pianistas profesionales suelen tener varios de estos bises preparados y, como escribe Nicholas, “para algunos asistentes a conciertos, esa parte final puede ser el gran incentivo para comprar una entrada”.

Aquí está un listado de los bises más populares en el mundo del piano. Son por lo general “cortas y ostentosamente difíciles”. Se han oído en múltiples conciertos, en películas, comerciales de televisión y hasta en dibujos animados. Es muy probable que reconozcan la melodía aún cuando no sepan su título.

 

Mendelssohn - Canción de primavera

Es la pieza número 6 del quinto libro de “Canciones sin palabras”. En casi todo el mundo se le llama “Canción de primavera”, excepto en Inglaterra, donde la conocen como “Camberwell Green”: el sector de Londres donde, según la leyenda, Felix Mendelssohn compuso la melodía.

 

Nevin – El Rosario

Esta es una pieza que fue muy popular entre los pianistas (y los asistentes a conciertos) durante la primera mitad del siglo XX y luego fue desapareciendo de los escenarios hasta ser hoy prácticamente desconocida. “El Rosario” del estadounidense Ethelbert Nevin era uno de los bises favoritos del pianista Josef Hofmann.

 

Rachmaninov – Preludio Op. 3 No. 2

Esta pieza llegó a hacerse tan popular que Sergei Rachmaninov, su compositor, terminó odiándola. En todos los lugares a donde iba le solicitaban que tocara el Preludio en do sostenido menor, una composición de juventud que nunca pudo dejar atrás. Independientemente de la aversión que sintiera su autor, es una pieza admirable.

 

 

Liszt – Rapsodia húngara No. 2

De las diecinueve rapsodias húngaras que escribió Franz Liszt, ésta es sin duda la más famosa. Se trata de un homenaje que quiso hacerle a la música folclórica de su país, particularmente a la de acervo gitano. Se conocen también versiones para dos pianos y para orquesta, pero la original, publicada en 1851, es ésta que solo requiere un piano.