Edvard Grieg

El hijo epónimo de Noruega

Edvard Grieg es a Noruega lo que George Washington a EE.UU o William Shakespeare a Inglaterra: su hijo más querido y famoso. Edvard Grieg vivió entre 1843 y 1907 y se dedicó a la composición y al piano. Es mayormente conocido por su Concierto para Piano en La menor y por la música para escena que compuso para el drama “Peer Gynt” de Henrik Ibsen.

Todas las historias no comienzan bien. Al pequeño Edvard no le iba bien en el colegio y era objeto de burlas y malos tratos por sus compañeros. Sin embargo, los días grises se irían cuando conoció en Copenhagen (Dinamarca) al compositor Rikard Nordraak en 1862: gracias a su ejemplo, se apasionó por las sagas (antiguos poemas que cantan la historia de los ancestros vikingos), los fiordos noruegos (montañas, ríos y paisajes) y por la música folclórica nórdica. Desde ese momento se convirtió es un entusiasta de la riquísima cultura Noruega.

En 1866 -año de la prematura muerte de su amigo Nordraak- Grieg ofreció uno de sus primeros conciertos, en el que presentó algunas de sus miniaturas para piano y la Sonata para Violín No. 1 que generaron una opinión muy favorable hacia su música. Pero solo sería después de su matrimonio y del nacimiento de su primera hija, que Grieg en un momento de epifanía compondría una de sus obras mas celebradas: el Concierto para Piano en La menor.

Sus obras más conocidas a parte del Concierto para Piano en La menor y la música incidental para “Peer Gynt”, son sus sonatas para violín y piano, la Suite Holberg para orquesta de cuerdas y varios ciclos de piezas líricas (una suerte de Lieder).

En 1885 fijó residencia en Troldhaugen, muy cerca de la ciudad de Bergen, en donde el tímido y distante compositor pasaría los próximos 20 años de su vida. En el verano de 1906 terminó su última composición “The Four Psalms” (Cuatro Salmos), y más pronto de lo que hubiera deseado, se vio obligado a cambiar de domicilio por un clima más benéfico para salud (que ya estaba muy débil) en un hotel en la ciudad de Christiana.

En el último año de su vida, cuando se preparaba para emprender una gira por Inglaterra en el otoño de 1907 sufrió un ataque cardíaco, tras el que falleció en un hospital cercano a su casa. Edvard Grieg dejó este mundo solo para convertirse en un héroe mítico como los que cantaban las gestas de los grandes reyes vikingos. Su música es parte de Noruega y Noruega es parte de él. En Señal Clásica puede conocer más acerca de la obra de este enigmático compositor nórdico.

Texto escrito para Señal Clásica por Felipe Clavijo Ospina.