“Yo quiero un coro de pajaritos”

Juan Carlos Garay

Curiosos conciertos para piano en contacto con la naturaleza

El Festival de Aldenburgh, en Inglaterra, ha buscado diferenciarse de otros eventos de música clásica… y lo ha logrado gracias a una visión, digamos, ecológica. Escapándose de las salas de concierto convencionales y saliendo al campo abierto, el pianista Pierre-Laurent Aimard ofreció una serie de conciertos en los que el sonido de su instrumento se mezcló de manera natural con el canto de los pájaros de la región.

Los horarios de estos recitales (que se llevaron a cabo durante el mes de junio) también se salieron de lo común. Uno fue a las 4:30 de la madrugada, para que coincidiera con el amanecer, y otro al atardecer. Son las horas del día en que las aves cantan más.

La obra que interpretó Aimard fue “Catálogo de aves” del compositor francés Olivier Messiaen: una especie de paisaje sonoro donde el piano debe imitar las voces de diferentes especies como la oropéndola, el zorzal, el triguero, la lechuza y el chorlito. Según el comentarista de música del New York Times, estos conciertos fueron un ejemplo de cómo un evento cultural con bajo presupuesto puede terminar siendo “más comprometido, inteligente y recursivo”.

Vale la pena recordar que el compositor Olivier Messiaen, además de músico, fue ornitólogo. Aquí puede apreciarse un fragmento de su obra dedicada a las aves: